Boletín Diciembre 2016


Boletín Diciembre 2016

Editorial
El Índice de Progreso Social (IPS) es un índice global que mide el desempeño social y ambiental de manera integral
y robusta de 133 países, que complementa otras mediciones que se enfocan en el desarrollo económico. Fue creado
en 2013 por el Social Progress Imperative con sede en Washington, en un proceso que contó con el apoyo de muchos
estudiosos y expertos líderes en la política pública. Fue diseñado en base al entendimiento de que las medidas de
desarrollo fundamentadas únicamente en variables económicas no son suficientes, ya que el crecimiento económico sin
progreso social da lugar a la exclusión, el malestar social y la degradación del medio ambiente.
El Progreso Social se define como la capacidad de una nación de satisfacer las necesidades básicas de su población, de
establecer la infraestructura e instrumentos que le permite mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos y comunidades
y de crear un ambiente propicio para que todos tengan la oportunidad de alcanzar su pleno potencial.
A partir de esta definición, hay tres cuestionamientos fundamentales que son la base del Progreso Social:
• ¿Se están cumpliendo las necesidades más esenciales de la población?
• ¿Hay estructuras que garanticen a la población mejorar o mantener su bienestar?
• ¿Hay oportunidades para todos los individuos a desarrollar todo su potencial?
El IPS, se consolida como una métrica accionable, cuando mide no sólo los aspectos más relevantes del bienestar
humano; sino también, cuando lo hace en los niveles en donde más impacto se puede generar. Es así como, el IPS
ha sido utilizado para mejorar el progreso social en diferentes niveles geográficos, tales como, el nacional, regional,
municipal y comunitario. Esta escalabilidad del IPS permite que se puedan obtener diagnósticos del progreso social y
agendas de acción más focalizadas en las áreas prioritarias para mejorar la vida de las personas.
Guatemala ocupa, en el 2016, la posición 87 de 133 países incluidos en el ranking global, con un nivel de progreso
social medio-bajo. A nivel latinoamericano, entre los 21 países incluidos en el informe, Guatemala se ubica en el
puesto 18, apenas por delante de Guyana, Cuba y Honduras, que ocupan los tres últimos lugares. Entre algunos de los
problemas más relevantes del país están, la falta de seguridad personal y el poco acceso a educación superior, áreas
en las que se ubica entre los 20 países más rezagados del mundo. El Índice identifica para Guatemala déficits severos
en acceso a conocimientos básicos (matriculación en nivel básico y diversificado); en tolerancia e inclusión dentro de
la sociedad, donde ocupa el último lugar de América Latina; y en nutrición y cuidados médicos básicos (desnutrición
infantil crónica y mortalidad infantil y materna) donde ocupa el penúltimo lugar, sólo por delante de Bolivia.
Sin embargo, las mediciones nacionales se hacen cada vez más limitadas, dado su nivel territorial de enfoque, por
lo que la necesidad de contar con métricas a nivel subnacional es más importante para los tomadores de decisiones,
empresas, gobierno y sociedad civil en general que están impactando en la actualidad o que desean hacerlo en un futuro.
Contar con evaluaciones de impacto social y ambiental permitirá priorizar necesidades sociales y por lo tanto focalizar
intervenciones haciendo uso eficiente de los recursos disponibles.
En Guatemala ya se han generado 2 mediciones del Índice a nivel comunitario, en el municipio de San Pedro Carchá,
y 4 comunidades vecinas de Antigua Guatemala, y recientemente se presentó el IPS a nivel de los trabajadores de la
industria de Contact Center y BPO del país.
Una gran oportunidad se aproxima para Guatemala, la elaboración del próximo Censo de Población y Vivienda a
desarrollarse en 2017, cuyo presupuesto ya fue aprobado por el Congreso de la República con un monto de Q249
millones.
Es de suma importancia que se aproveche este momento de generación estadística al detalle, para incluir indicadores
relevantes para la estimación del IPS a nivel de comunidades del país y así generar políticas adecuadas.
También es una oportunidad para que las distintas Cámaras representadas en Guatemala, den seguimiento a ese proceso
que es vital para generar acciones más precisas basadas en evidencia estadística.
Jacques Seidner
Presidentebol-127-diciembre
Cámara Guatemalteca Francesa de Comercio